Propulsor:En el caso humano, una persona o una idea que activa un movimiento, una nueva forma de ver la vida y le da el empuje necesario para que llegue a ser aceptada.
En el caso de las máquinas el propulsor es el combustible dentro del motor, que origina una chispa para que el aparato se mueva o realice su función.
Propulsor Ionico:

El principio del propulsor iónico data de los conceptos desarrollados por el físicoHermann Oberth y su obra publicada en 1929, Die Rakete zu den Planetenräumen. El primer tipo de motor iónico, conocido como propulsor iónico de tipo Kaufman, se desarrolló en los años 1960 por Harold R. Kaufman, trabajando para la NASA y basados en el Duoplasmatrón.
Energía utilizada: Un factor importante es la cantidad de energía o potencia necesaría para hacer funcionar el propulsor, en parte por la ionización de los materiales, pero principalmente para acelerar los iones a velocidades muy altas para que tenga un efecto útil. Las velocidades de salida habituales suelen ser de 30.000 m/s, que es mucho mayor que los 3.000-4.500 m/s que obtiene un cohete convencional. Esto también sirve para reducir la cantidad de propelente necesario.
En los motores iónicos, la mayor parte de la energía se pierde en la salida a velocidades altas y afecta a los niveles de empuje. Como resultado, el empuje total obtenido a partir de cierta cantidad de energía es inversamente proporcional a la velocidad de salida (ya que el consumo de energía por kilogramo de propelente es proporcional a la velocidad de salida al cuadrado, pero el empuje por kilogramo de propelente solo es proporcional a la velocidad de salida, según la ecuación del cohete de Tsiolskovski). Por tanto, aumentar la cantidad de movimiento de la salida de iones diez veces necesitaría gastar cien veces más en energía. En consecuencia, se sacrifica entre el impulso específico y el empuje, siendo ambos inversamente proporcionales a una cierta cantidad de energía.

La velocidad de salida de los iones cuando son acelerados dentro del campo eléctrico puede ser calculado con la fórmula:
Donde
es la velocidad del ion acelerado,
es la carga del ion,
es la masa del ion y
es la diferencia de potencial del campo eléctrico.




Empuje
En la práctica, las fuentes de energía pueden proporcionar algunas decenas de kilovatios, dando un impulso específico de 3.000 segundos (30 kN·s/kg), consiguiendo una fuerza muy modesta, del orden de décimas o centésimas de un Newton. Los motores de mayores dimensiones necesitan fuentes de energía más grandes. Un propulsor iónico suele acelerar una nave espacial entre 0,000098 m/s² a 0,0098 m/s² (entre un milésima y una cienmilésima parte de la aceleración de la gravedad). La fuerza que ejerce este motor es equivalente a la fuerza que ejerce una hoja de papel sobre la palma de una mano. Esto quiere decir que su velocidad inicial es diminuta pero gracias a que en el espacio no hay fricción, puede llegar a alcanzar grandes velocidades durante un periodo indeterminado de tiempo. Actualmente estos motores se usan en satélites para mantener su órbita.1
Misiones
De todos los propulsores eléctricos, los motores iónicos han sido considerados, de forma comercial y académica, los más apropiados para misiones interplanetarias y maniobras en órbita. Se ha visto a los propulsores iónicos como la mejor solución en misiones que necesite una diferencia de velocidad muy alta y se disponga de un período largo para conseguirlo.
Bibliografia: